Es la virtud que nos dispone a dar no solamente bienes materiales sino también de nuestro tiempo, talento y la propia vida para cumplir la voluntad de Dios, sin esperar nada a cambio en este mundo. 

Proverbios 11:24-25


“Hay quienes reparten, y les es añadido más; y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen ha pobreza. El alma generosa será prosperada; y él que saciare el también será saciado.”

Actividad:

 

Da lo mejor de ti mismo 

Por: Madre Teresa de Calcuta

 

-         A veces las personas son egoístas, ilógicas e insensatas. 

Aún así, perdónalas. 

-         Si eres amable, las personas pueden acusarte de ser egoísta e interesado. Aún así, sé gentil. 

-         Si eres vencedor, tendrás algunos falsos amigos y algunos enemigos verdaderos.

Aún así, vence.

-         Si eres honesto y franco, las personas pueden engañarte.

Aún así, sé honesto y franco. 

-         Lo que tardaste años para construir, alguien puede destruirlo en una hora.

Aún así, construye. 

-         Si tienes paz y eres feliz, las personas pueden sentir envidia.

Aún así, sé feliz.

-         El bien que hagas hoy, puede ser olvidado mañana.

Aún así, haz el bien. 

-         Da al mundo lo mejor de ti, aunque eso nunca pueda ser suficiente.

Aún así, da lo mejor de ti mismo.

-         Y recuerda que, a fin de cuentas, es entre tú y Dios. 
Nunca fue entre tú y ellos.

 

Sabías que…


La generosidad es un fruto del amor y un gran testimonio de la presencia de Dios:

 

 

 
"Experimentando este servicio, glorifican a Dios por vuestra obediencia en la profesión del Evangelio de Cristo y por la generosidad de vuestra comunión con ellos y con todos."               

 

II Corintios 9:13